Una de las dimensiones más significativas y menos estudiadas de Eugenio María de Hostos es la de obrerista. En sus escritos, en sus propuestas y en sus acciones se pronuncia tenazmente en defensa de los obreros y aboga por que puedan disfrutar de mejores condiciones de vida. Busca la manera de crear conciencia para que se les reconozca el valor de la función que desempeñan y que sean respetados. Es lo que se percibe de sus observaciones sobre la producción agrícola y ganadera luego de recorrer el poblado de San Lorenzo en la región argentina del Rosario:
A esos hombres que así contribuyen a la vida material de toda una comarca, a la independencia económica de un municipio [...] el patriotismo más tibio, el egoísmo más interesado tratarían de mantenerlos en condiciones políticas, económicas y sociales que equivalieran a la solemne función orgánica que desempeñan en la economía de la provincia y del país. Harían de manera que esos trabajadores del campo, obreros de una evolución trascendental, fueran inviolables dentro de su derecho, respetados en su obra saludable, sustraídos de toda perturbación, considerados, contemplados, mimados por las autoridades.[1]
Las observaciones de Hostos sobre economía, comercio y producción no son tan conocidas como las que tienen que ver con la pedagogía y sus métodos enseñanza porque durante mucho tiempo “la imagen más difundida de Hostos” ha sido “la del educador en los niveles primarios y desvinculada de forma directa de las luchas a las cuales dedicó su vida y obra”.[2] El obrerismo es una de esas luchas relevantes y, por lo tanto, a esa imagen de educador hay que sumarle la del Hostos obrerista y destacar que también “hizo tarea educativa con obreros y campesinos en la República Dominicana hacia el final de su vida”.[3] Hostos creía en la educación como instrumento para la transformación, lo que tuvo muy presente al redactar el proyecto de ley general de Enseñanza pública en la Antilla dominicana, en 1901. De ese proyecto “se desprende lo avanzado de los conceptos educativos de Hostos, que se planteaba la obligatoriedad y gratuidad de la enseñanza para que esta llegara a todos los ambientes sociales, principalmente al sector obrero.”[4]
Este tema ha sido poco difundido en el pensamiento y la actividad de Eugenio María de Hostos. El Maestro tuvo una extraordinaria confianza en el papel transformador de la educación en la sociedad. Por eso abogó por la educación de todos, mujeres y hombres, clases medias y clase obrera.
En su época era novedosa la educación de la mujer y también lo era el énfasis en la educación de la clase obrera.
En la República Dominicana [y en Puerto Rico] Hostos fundó escuelas nocturnas y organizaba conferencias para orientar a la clase obrera, quienes pedían les hablara de las asociaciones de trabajadores. Un numeroso público asistía a sus conferencias que eran gratuitas, como las clases nocturnas.
La educación racional debía contribuir al desarrollo económico y moral de la sociedad. En el sistema económico Hostos distingue el trabajo, la producción y el consumo. El trabajo, como principal fuente de riqueza y el consumo debe ser proporcional a la producción.
[En el esquema inicial que trazó de las escuelas normales,] Hostos organizaba una escuela diurna para varones, otra para mujeres, y una escuela nocturna para obreros en algunos municipios. Sus discípulos colaboraban en la fundación de escuelas nocturnas. Esta numerosa fundación de escuelas de distinto tipo contribuyó a la alfabetización del país.
Por eso, en el discurso a las primeras normalistas afirmó:
Todas las revoluciones se habían intentado menos la única que podía devolverle la salud. Para que la República no convaleciera era absolutamente indispensable establecer un orden racional de los estudios, un método razonado en la enseñanza, la influencia de un principio armonizador en el profesorado, y el ideal de un sistema superior, en el propósito de una educación común.
Presentación por el Dr. Carlos Rojas Osorio, de Hostos en pocas palabras: “Hostos y la educación de la clase obrera”. Introducción por la Dra. Elma Beatriz Rosado Barbosa.
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Referencias sobre el tema:
Hostos, Eugenio María de. “Barrios de obreros”. En Temas sudamericanos, Obras Completas 7: 421-432. Habana: Cultural, 1939.
Hostos, Eugenio María de. “Los de Cayo Hueso”. (Fuente desconocida, Nueva York, Octubre 31 de 1874). En Temas cubanos, Obras completas 9: 251-255. Habana: Cultural, 1939.
Hostos, Eugenio María de. “Los desamparados” (De: La Patria, Lima, 18 de agosto de 1871). Temas sudamericanos, Obras Completas 7: 168-172. Habana: Cultural, 1939.
Hostos, Eugenio María de. “Trabajadores chilenos” (De La Patria, Lima, 12 de agosto de 1871). En Temas sudamericanos, Obras Completas 7: 163-167. Habana: Cultural, 1939.
Castro Ventura, Santiago. Hostos en el perímetro dominicano. Santo Domingo: S. Castro Ventura, 2003.
Claridad. “Hostos luchador: un curso de educación popular sobre el Hostos activista y sus luchas” (Entrevista con Orlando José Hernández y Roberto Mori González). Claridad, “En Rojo”, 29 de enero de 2020. <https://claridadpuertorico.com/hostos-luchador-un-curso-de-educacion-popular-sobre-el-hostos-activista-y-sus-luchas/>.
Torres Rivera, Alejandro. “Los Deberes y las Obligaciones en el pensamiento de Eugenio María de Hostos: una reflexión a la luz del ejemplo dado por una trabajadora”. Exégesis 17, núms. 48-50 (2004): 226-232.
[1] Hostos, Mi viaje al Sur, OC 6: 342.
[2] Claridad. “Hostos luchador: un curso de educación popular sobre el Hostos activista y sus luchas” (Entrevista con Orlando José Hernández y Roberto Mori González). Claridad, “En Rojo”, 29 de enero de 2020. <https://claridadpuertorico.com/hostos-luchador-un-curso-de-educacion-popular-sobre-el-hostos-activista-y-sus-luchas/>.
[3] Ibid.
[4] Santiago Castro Ventura, Hostos en el perímetro dominicano (Santo Domingo: S. Castro Ventura, 2003), 167.